viernes, 29 de marzo de 2013

LOS 4 SIGNOS CARDINALES DE LA ADICCION

  1. Obsesión:  La adicción se vive como una obsesión que dirigirá gran parte del tiempo, energía y atención del adicto. Le hecho de conseguir la sustancia adictiva se convierte en el centro de la vida. El resto de cosas pasan a un plano secundario.
  2. Consecuencias negativas: Al principio se obtiene una aparente gratificación pero esta termina pronto y aparecen consecuencias negativas en distintas áreas de la vida:
    1.  Relaciones: Se alteran las relaciones sociales, familiares y de pareja, aparecen discusiones frecuentes, desinterés sexual, etc
    2. Trabajo: Se le resta tiempo al trabajo para buscar la sustancia adictiva o recupere de su uso. Llega tarde, menos productividad, pérdida de la calidad del trabajo, despidos...
    3. Economía: La mayor parte del dinero se destina a la adicción. Puede aparecer el endeudamiento para solucionarlo puede recurrir a acciones ilegales.
    4. Salud psíquica: Estado de ánimo negativo, irritabilidad, actitudes defensivas, pérdida de autoestima e intensos sentimientos de culpa.
    5. Conducta: Los adictos se vuelven egoístas y egocéntricos.
    6. Salud física: Aparecen trastornos del apetito, úlcera, insomnio, fatiga, más los trastornos físicos y enfermedades provocadas por cada sustancia en particular.
  3. Falta de control: La voluntad de controlar una adicción resulta insuficiente. La falsa percepción de autocontrol es uno de los grandes paradigmas para entender las adicciones. Los adictos creen que controlan su consumo pero están equivocados.
  4. Negación: Los adictos tienden a negar dos cosas: 
    1. Que la adicción supone un problema que no pueden controlar
    2. Que los efectos negativos en sus vidas está provocados por la adicción 
    3. Como formas de negación podemos destacar: 
      1. Negar terminantemente "No yo no tengo ningún problema"
      2. Minimizar: "No es tan grave" 
      3. Evitar hablar del tema por completo 
      4. Culpar a otros: "No me dejáis más opciones que hacerlo"
      5. Racionalizar:  "No es tan grave, no estoy tan enganchado"
Rocío Gay

viernes, 22 de marzo de 2013

ADICCION AL SEXO¿MITO O REALIDAD?

Al leer el título y después de las risillas que puede producir el tema, algunos de vosotros pensareis... ¿me pasará a mi? Bueno, para tranquilzaros y como siempre decimos en COLOKATE, las conductas implican un problema cuando afectan a la capacidad de las personas de llevar una vida normal, perjudicando las relaciones familiares, sociales y laborales. Mientras que viváis vuestra sexualidad de una manera sana y siempre con el consentimiento de la otra persona, podéis experimentar y probar lo que queráis ya que el límite lo ponéis vosotros.

La adición al sexo o hipersexualidad, es un trastorno que según los expertos afecta al 6% de la población.  Las personas afectadas buscan satisfacer sus continuos deseos sexuales a través de una conducta reprochable para la mayoría de personas y por tanto produce gran ansiedad y vergüenza. Este trastorno en de tipo obsesivo- compulsivo de manera que las personas que lo padecen no pueden controlar sus pensamientos ni sus actos repetitivos. Una persona no es adicta al sexo simplemente porque le guste practicarlo mucho, sino cuando esa práctica interfiere en una grado importante en su actividad cotidiana y en la de los que le rodean.

Existen una serie de características comunes para las personas que sufren este trastorno:
  • Patrón repetido de fantasías sexuales y recurrir al sexo en respuesta a estados de ánimo desagradables como el estrés o la depresión. 
  • Suelen recurrir a la masturbación de forma compulsiva y a consumir mucha pornografía. 
  •  Son promiscuos y proclives a encuentros sexuales de una sola noche ya sea con desconocidos o prostitutas.
  • Algunos recurren al voyeurismo o el exhibicionismo para satisfacer sus necesidades.
  • El factor riesgo es fundamental para un adicto al sexo. Sin importar lo que esté en peligro esta persona siempre querrá sexo.
  • La culpa y la vergüenza tienden a ser consecuencia de la adicción al sexo.
El primer paso para iniciar un tratamiento es reconocer que se tiene un problema. El tratamiento para este tipo de adicciones normalmente se enfoca en controlar el comportamiento adictivo para poder desarrollar una sexualidad sana y tener una vida normal. La terapia individual, de grupo y en algunas ocasiones los fármacos pueden ayudar.

Rafa Marcos





viernes, 15 de marzo de 2013

¿HASTA QUE PUNTO LAS NUEVAS TECNOLOGIAS NOS AYUDAN A TENER UNA VIDA MÁS COMODA Y FELIZ?

Con las nuevas tecnologías y redes sociales, se ha construido una sociedad en la que información y comunicación, es una básico en nuestras vidas, e incluso, imprescindible; pero hasta que punto es bueno estar informado y en constante comunicación... pues como en otras tantas ocasiones es hemos comentado, todo en exceso que perjudique nuestra vida cotidiana y nuestro estado de ánimo, generándonos ansiedad y malestar, es se señal de una muy probable adicción.

Si tienes un perfil abierto en todas y cada una de las redes sociales, y no puedes parar de revisarlas por si hay actualizaciones o nueva información, puede que padezcas FOMO (Fear Of Missing Out). Este fenómeno, que se puede traducir como miedo a perderse algo, está muy relacionado con el mundo de las tecnología e Internet. Los que lo padecen, sienten una gran ansiedad hasta que puede conectarse a una red social y comprobar si hay nueva información disponible. Los que padecen FOMO están muy interesados en información a priori irrelevante, como los twitts o las imágenes que suban sus amigos; además, de sufrir la sensación de que sus vidas son aburridas, ya que en las redes sociales solo se cuenta lo bueno de cada vida.

Esta dinámica de la red, la de ofrecer nueva información de manera continua, puede terminar generando esta sensación de ansiedad que casi es una adicción a los datos. Descubrir si padecemos este problema es muy sencillo ¿Eres capaz de ver una película en la tele o en el cine sin revisar tus diferentes cuentas? ¿O tienes que estar continuamente revisando Facebook o Twitter para ver qué es lo que está pasando en el mundo o qué hacen tus amigos? 

 
En definitiva, os animo a que controléis las nuevas Tecnologías y NO permitáis que ellas a vosotr@s!!!

Olga García 



viernes, 8 de marzo de 2013

ADICTOS A LOS TATUAJES

¿Alguna vez pensaste en los tatuajes como una adicción? La mayoría de las personas que se hace un tatuaje al poco tiempo sale en busca del segundo, y así hasta tener tres, cuatro, cinco, seis... y se puede seguir y seguir.

Hay algunas personas que van por uno y terminan con quince, y la razón es que "los tatuajes tienen algo especial"

Existen todo tipo de adicciones, y la mayoría tienen que ver con ansiedades o debilidades muy propias de todos los seres humanos, en cambio con los tatuajes, ocurre algo muy diferente, nadie puede explicar con exactitud el porqué se siente un gran deseo de hacerse cada vez más tatuajes, aunque el número de estos parezca suficiente.

Quizás tenga que ver con la sensación de embellecimiento que produce cada uno de ellos cuando está terminado, después de todo, la función más primordial de un tatuaje, es la de decorar y embellecer nuestra imagen.

Otros lo asocian con lo prohibido o con la sensación de estar trasngrediendo algún tipo de regla, como si un sentimiento de rebeldía digna de un adolescente los invadiera cada vez que deciden hacerse un nuevo tatuaje.

Las agujas y el dolor que estos producen pueden ser un tormento casi tortuoso para la mayoría, sin embargo hay quienes afirman que esta sensación es verdaderamente adictiva y que desean repatirla una y otra vez de forma indeterminada. 

Muchas pueden ser las razones, pero lo cierto es que se trata de un extraño sentimiento que podríamos llamar, adicción a los tatuajes.

Como último apunte enumerar los distintos tipos de tatuajes: 

  • De Henna: Son temporales y se llevan a cabo sin penetrar la epidermis, por lo tanto no son peligrosos y son indoloros. 
  • Permanentes: Son para toda la vida, se llevan a cabo mediante un proceso en el que una aguja penetra la tinta en la capa de la epidermis.
  • Fluorescentes: Se llevan a cabo con una tinta ultravioleta que no es dañina, y con el mismo procedimiento que permanente, este es temporal por algunos años, ya que la tinta se desgasta y se desvanece.
Sergio Rayo

 

jueves, 28 de febrero de 2013

¿QUE TOMAMOS CUANDO SALIMOS?

¿Por qué los jóvenes consumimos sustancias? ¿Quiénes nos han enseñado a consumir en fiestas? ¿Por qué es divertido consumir? ¿Qué se puede hacer para divertirse y no consumir? 

Las diferentes sustancias, en importantes sectores de la juventud, se han convertido en "instrumentos de consumo" que actúan como facilitadores del logro de los estados de ánimo que, de modo estereotipado, se esperan como los adecuados en el contexto de diversión del fin de semana. 

La asociación entre el consumo de drogas, en especial del alcohol, y la diversión ha ido calando entre los jóvenes, hasta convertir el consumo de estas sustancias en un elemento básico de la cultura juvenil y de sus formas de ocio. Ruptura con la dinámica cotidiana, liberación y "descontrol".  

La Asociación de Técnicos para el Desarrollo de Programas Sociales, ADES, indica un perfil de adolescentes jóvenes consumidores de drogas recreacionales.  

  • Sujetos que se inician en el consumo de drogas a edades tempranas.
  • Adolescentes más o menos estructurados que realizan alguna actividad normalizada
  • Conviven y dependen de su familia
  •  Realizan un uso social de las sustancias
  • Su consumo está ligado a sus contextos de ocio, a su manera de divertirse y al grupo
  • Consumo centrado en el fin de semana que busca acompañar y ampliar sus actividades recreativas en este periodo de tiempo.
  • La mayoría son policonsumidores, es decir, realizan un consumo simultáneo de varias sustancia, pero sobre todo de alcohol, tabaco y cannabis y en mucha menor medida estimulantes.
  • Con poca percepción de riesgo de las sustancias que toman 
  • Percepción de control del consumo al tratarse de un uso centrado en el fin de semana y no diario
  • Percepción del uso de drogas como masivo y algo muy extendido en su generación.
 El modelo de ocupación del ocio nocturno consumista, comercial, pasivo y poco enriquecedor, dominante en nuestra sociedad, está muy implantado en amplios sectores de jóvenes. Se trata de un modelo cultural muy extendido y por eso mismo "hincar el diente" a este fenómeno no resulta fácil y requiere propuestas novedosas y sugerentes.

En mi humilde opinión, necesitamos que la sociedad y nuestras familias, nos ofrezcan alternativas que nos liberen y nos evadan, sin necesidad de tener que consumir sustancias que nos puedan truncar nuestro futuro. Somo jóvenes y además de obligaciones, necesitamos divertirnos... y pedimos a gritos cada fin de semana, que nos ofrezcan alternativas asequibles, que nos permitan desarrollarnos socialmente con nuestros iguales, sin sustancias.



 Olga García

jueves, 21 de febrero de 2013

NOMOFOBIA: ADICCION AL TELEFONO MOVIL

Talvez no has oído hablar de esta palabra, pero si que has experimentado en primera persona la ansiedad que te genera olvidarte el móvil en casa. Parece mentira que muchos hayamos vivido años sin estos aparatos y ahora estemos casi perdidos si se nos estropea, lo perdemos, lo olvidamos en casa o, simplemente se queda sin batería, Tanto, que los expertos hablan ya de esta nueva patología, que afecta a todos aquellos que pueden llegar a sentir ansiedad por sentirse desconectados del resto del mundo.

Estamos, pues, ante un nuevo trastorno del comportamiento, definido como el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil. El término es una abreviatura de la expresión inglesa "no-mobile.phone phobia". Un problema, que según investigaciones realizadas por el Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad afecta a casi el 53% de los usuarios de teléfonos móviles, que reconocen sentir ansiedad cuando "pierden su teléfono móvil, se les agota la batería, el saldo, o no tienen cobertura en la red.

El padecimiento procede de un hecho bien conocido: el 96% de los españoles tiene móvil, el 33% de los españoles navega por Internet a través de su teléfono y casi 10 millones de españoles utilizan Whatsapp para enviar mensajes o fotos.

Salir a la calle sin móvil puede crear inestabilidad, agresividad y dificultades de concentración (síntomas típicos de los trastornos de ansiedad). Suele estar acompañada de síntomas tales como malestar general, hipervigilancia, inquietud, temor a estar desconectado o aislado: sentir que el teléfono o las conversaciones mantenidas generan tranquilidad, comprobación constante te la recepción de mensajes, mails y visitas a las aplicaciones de redes sociales, consulta permanente de noticias, preocupación desmedida por lo que pudiera suceder si la persona no está conectada, crisis de pánico, agorafobia.

Los jóvenes de entre 18 y 24 años son los más propensos a padecer nomofobia. Dentro de este rango, el 8% de los universitarios padecen este problema.

Este padecimiento creció el 13% en los últimos cuatro años, debido a que cada vez son más los consumidores que se ven atados a sus teléfonos inteligentes y que la tecnología es cada vez más accesible y económica.

Rocío Gay

jueves, 14 de febrero de 2013

EN EL AMOR Y EN LAS DROGAS

Las drogas, todas las drogas, presentan una doble cara. Primero aparecen con la imagen positiva, favorable y que tanto atrae a jóvenes y mayores. Posteriormente, esa cara desaparece. Rápidamente las drogas empiezan a mostrarse tal como son: dolor, problemas, infelicidad y múltiples trastornos.

En esta dualidad que las drogas presentan reside parte de la potencial dificultad para evitar que nuevas personas las consuman y abusen de ellas. Si desde al principio, la cara imperante fuera la negativa, el atractivo y mística que rodea el mundo de las drogas desaparecería.

En muchos sentidos el proceso de adicción ha sido comparado con el de entablar una relación; pero en este caso se trataría de una relación desdichada. A medida que atravesamos las sucesivas etapas, el compromiso se intensifica y la influjo que ejerce sobre el adicto se vuelve más fuerte.

Enamoramiento
Si el primer contacto con las drogas ha sido agradable, se produce un enamoramiento y una atracción apasionada de volver a consumir. Esta percepción distorsionada provoca emoción o euforia lo que hace que aumente la probabilidad de repetir las conducta de consumo. Se produce un cambio en el estado de ánimo que genera encandilamiento al igual que cuando uno se enamora.
  
Luna de miel  
 Al aprender en la etapa anterior que es posible obtener alivio o placer a través de la sustancia o conducta la persona puede verse impulsada a recurrir a ella como método de afrontamiento. Durante esta fase, el futuro adicto experimenta todas las gratificaciones y ninguna de las consecuencias negativas: siente que ejerce control, que la actividad es inofensiva y que él la merece.

Traición  
Lo que uno experimenta durante la luna de miel no tarda mucho en desaparecer y con el paso del tiempo es traicionado. Así, además del deterioro en las principales facetas de la vida, es muy probable que el adicto hace cosas que normalmente no haría para mantener su adicción. La traición es real y el declive comienza.

En la ruina 
 Ahora el adicto debe consumir cada vez más para preservar los efectos positivos de la adicción y evitar los negativos. Está desarrollando tolerancia. La adicción sigue manteniéndose como estilo de afrontamiento con lo que los problemas lejos de resolverse se acrecientan más.


Aprisionados
El adicto llega a un estado de desesperación en su relación con la sustancia o actividad adictiva, dejando de lado todo lo demás. Se comporta de manera cada vez más impulsiva e incontrolada, preso de su adicción. Esta etapa de la relación es un descenso a la desesperación. El servilismo ante las drogas no permite tregua y esta espiral tiende a autoperpetuarse, a menos que suceda algo que la detenga. El retorno, no obstante existe, aunque sea un proceso también duro y difícil. 


                                                                                                                                   Rocío Gay